El envejecimiento por desgracia es algo inevitable y además existen factores acelerantes como el estrés, malos hábitos alimenticios, la contaminación, el consumo de tabaco, alcohol, medicamentos, o la exposición a factores climatológicos extremos (frio, sol, viento o humedad) . Por ello hay ciertos cuidados imprescindibles que no podemos pasar por alto para evitar la pérdida de agua, fortalecer la epidermis, favorecer la microcirculación, paliar la pérdida de grasa en el manto lipídico y mejorar el relieve cutáneo.
- Por la mañana: Lávate la cara con agua fresca y un jabón facial suave. A continuación aplica una crema de día anti arrugas rica en aceite de rosa mosqueta, germen de trigo, extracto de cola de caballo o centella asiática.Una vez absorbida, aplica una crema se protección solar.
- Por la noche: Aunque no te hayas maquillado, la limpieza es imprescindible para eliminar restos de grasa, sudor y partículas de polvo que se acumulan durante el día. Para ello elige una leche limpiadora fluida sin siliconas y retírala con un algodón o un esponja humedecida.Después con toques suaves aplica un tónico especial para pieles maduras que contenga agua de rosas, azahar o azuleno.
Una vez se haya absorbido aplica una crema nutritiva de noche o un serum rico en aceites vegetales de argán, sésamo o jojoba y extiéndelo por la cara, cuello y escote.
A partir de cierta edad todo cuidado es poco. Estos sencillos pasos te llevarán tan sólo unos minutos y aprenderás a disfrutarlo una vez se haya convertido en un hábito. Te gustará aún más cuando experimentes el resultado.
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